Generación Z: la generación sin etiquetas


03/01/2019
Por Inoven

Generación Z: la generación sin etiquetas
Por Inoven

Probablemente, han leído algún artículo o estudio sobre las características predominantes de las diferentes generaciones. En función de experiencias marcadas por cada momento histórico, ha sido posible retratar aspiraciones, patrones de consumo y formas de comunicación de cada generación. Estos estudios nos mostraron que en el trabajo, los veteranos (nacidos entre 1928 y 1944) valoraban compromiso y autoridad, los baby boomers (nacidos entre 1945 y 1964) fueron percibidos como ambiciosos y workaholics, la generación X (nacidos ente 1965 y 1979) trajo la búsqueda del equilibrio entre vida profesional y personal, y la generación Y (nacidos entre 1980 y 1994) llegó pidiendo flexibilidad y libertad. Los primeros representantes de la Generación Z (nacidos después de 1995) desembarcaron hace poco en las empresas y ya nos muestran que la única etiqueta que cabe al definirlos es el de la autenticidad.

¿Estabilidad financiera? ¿Equilibrio? ¿Seguridad? ¿Un trabajo en una gran empresa? ¿Autonomía? ¿Trabajar por proyectos? Todo puede ser, siempre que tenga un significado y sea coherente con los deseos personales. La facilidad de navegar en el entorno digital, en el que crecieron, permitió que tuvieran más voz: qué consumir, qué ver, qué oír, qué aprender, qué hacer, con quién hablar. Desde cualquier lugar y en cualquier momento.
Conscientes de su potencial y posibilidades, los jóvenes de esta generación se reconocen como individuos empoderados, movilizados por propósitos, que buscan la construcción de una identidad cada vez más personal, por lo que resulta complejo definir comportamientos generalizados. Evidencian diferentes perfiles, con historias muy personales, cada una con sus aspiraciones, deseos y pasiones.

Es una generación que va dejando atrás las selfies perfectas, milimétricamente ensayadas, y protagoniza stories cada vez más transparentes y espontáneas. Una generación que nos enseña que la regla más importante del juego es ser como somos. Es la generación del hacer sin ensayo. Y si se trata de ser nosotros mismos…no necesitamos ensayar mucho, ¿verdad?
 
Por Rajesh Rani
Innovation Expert